jueves, 15 de julio de 2010

Insomnio

Esto es lo que surge de una mente que no ha descansado por días.


"Insomnio"


Tengo sueño.
Cierro mis ojos... no puedo dormir.
Mi mente se inunda con ideas banales, una a paso fúrico detras de la otra, en una secuencia tan rápida como incomprensible.
¡Me mareo!


Abro los ojos. Miro a mi alrededor.
Todo está en tonos grises, tocados suavemente por la pálida luz plateada de la luna, caprichosa Selene, que se cuela por mi ventana.


¡Estoy desesperada!
¡Ha pasado tanto tiempo desde la última vez que pude dormir!
Por más cansada que me encuentre, parece que mi alma siente que no se merece un descanso.


Me golpea una idea.
Quiero escribirla, pero estoy en mi cama... enredada entre las sábanas a causa de girar y girar.


¡Al fin! Me levanto.
Tomo una hoja de papel y una pluma.
Tiene que ser rápido, porque las ideas son fugaces y hay que atraparlas en el momento en que las vislumbras o se te escapan de las manos.


Necesito un lugar callado para escribir sin molestar ni ser molestada.
Me encierro en el baño y me dispongo a prender la luz.
"¡No lo hagas!", dice una voz dentro de mí, esa que siempre aparece cuando menos lo esperas, dándote consejos sabios, que pocas veces aceptas. "¡Se te escapará la idea!"


Y aquí estoy, pues, escribiendo en el piso de mi baño... a oscuras.
¡Ésta es la idea!
No se escapó.
Pero el sueño sí.


Tengo insomnio.

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